Rubén Rocha Moya

La pesca y la acuacultura no solo sostienen una actividad productiva estratégica para Sinaloa: sostienen mesas, comunidades y tradiciones enteras. Detrás de nuestra gastronomía hay mujeres y hombres que madrugan, conocimiento que se hereda y familias que viven de cuidar nuestros mares, ríos y granjas acuícolas.

Reconocer a quienes producen estos alimentos es reconocer una noble vocación que alimenta a Sinaloa y al país.

Comparte en tus Redes

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *